Se le llenaron los ojos de lágrimas. —No lo robé —susurró.
No sonaba a mentira… pero tampoco era toda la verdad.
—Entonces explícalo —dije—. ¿Cómo llegó ahí?
Dudó un momento. —No se suponía que te lo dijera todavía…
Fue entonces cuando me di cuenta: había algo más de lo que pensaba.
La puerta se abrió tras ella. Uno a uno, los demás entraron.
—Lo oímos todo —dijo Noah—. Íbamos a decírtelo… pero no todavía.
Los miré, confundido. —¿Decirme qué?
Lily respiró hondo. —La señora Lewis encontró su anillo. Dijo que ya no le quedaba y que pensaba venderlo.
—¿Entonces por qué está aquí?
—Porque… queríamos comprarlo.
Eso seguía sin aclararme.
sentido.
—¿Por qué? —pregunté.
Lily miró a Andrew, luego a mí.
⏬ Continua en la siguiente pagina ⏬